-¡Mocosa!-gritaron desde la entrada de la casa.
Me giré rápidamente en la cocina para ver al que supuestamente era mi padre entrar en ella y tirarse sentándose en una de las sillas.
-Quiero la comida-exigió.
-Tienes que esperar. Aún no está terminada-contesté en un murmullo.
-¿¡ACASO NO SABES QUE CUANDO LLEGO A CASA QUIERO COMER, PUTA?!-chilló levantándose y caminando hacia mí,agarrándome de los pelos y zarandeándome.
El dolor comenzó a hacerse presente por todo mi cuerpo. Resistí el impulso de llorar delante de él mordiéndome el labio y apretando la mandíbula hasta hacerme sangre, mientras el monstruo me golpeaba brutalmente hasta dejarme tirada en el suelo.
Después, como si no llegara con los golpes que anteriormente había recibido, lanzó su pierna haciendo que su pie impactara en mi estómago, mientras yo soltaba un pequeño gemido de dolor.
-Eres una bastarda-siseó mientras me levantaba del suelo por los pelos-. No vales para nada-escupió antes de tirarme contra el suelo de piedra .
Observé como daba media vuelta hasta salir de la cocina, para después escuchar el ruido de la puerta chocando brutalmente mientras se cerraba. Suspiré aliviada al saber que ya se había ido.
Cerré los ojos sufriendo de dolor mientras intentaba tranquilizarme. Necesitaba a Harry en momentos como ese, pero sabía que si lo llamaba no podría aguantar sus ganas de atacar al monstruo, y yo tenía demasiado miedo de que le ocurriese algo a mi amigo y fuese culpa mía.
Abrí los ojos poco después al escuchar de nuevo el ruido de la puerta, pero sabía que no era mi supuesto padre, pues él la habría golpeado y ésta se estaba abriendo lentamente.
Lo ojos me pesaban demasiado como para mantenerlos mas tiempo abiertos, pero quería saber quien era el que había entrado en la casa.
-¿Sam?-escuché la dulce vocecilla de Harry llamándome-¿Samantha? ¿Donde estás?
-Ha...harry-susurré mientras las punzadas de dolor se volvían más fuertes al intentar hablar.
-¡Sam!-gritó él al entrar en la cocina y verme ahí tirada.
Observé intentando mantener mis ojos abiertos como Harry corría hacia mi y se arrodillaba en el suelo a mi lado, pasando sus manos por mi espalda y piernas, levantándome y pegándome contra su pecho.
-Sam, por favor, no cierres los ojos. No te duermas, princesa-murmuraba mientras comenzaba a caminar, seguramente saliendo de la casa, pero era tan difícil mantener los ojos abiertos....y tan fácil cerrarlos y dormir, quizás para siempre....
Lo observé quizás por ultima vez gravando su rostro en mi memoria, sus ojos verdes, sus labios rosados, sus rizos castaños... Después, cerré los ojos dispuesta a dormirme mientras él me suplicaba que los abriese de nuevo, que me quedase con él, pero no pude soportarlo más, y me dejé ir.
-¡SAM! ¡Sam, Sam por favor, no te vallas! ¡No! ¡Abre los ojos! ¡Quédate conmigo! Juro que mataré a ese cabrón como te pase algo..-susurraba frenético-¡No me dejes solo, por favor!
Su voz fue lo último que recuerdo antes de quedarme profundamente dormida. Al menos, me dormí escuchando su dulce voz.
Me giré rápidamente en la cocina para ver al que supuestamente era mi padre entrar en ella y tirarse sentándose en una de las sillas.
-Quiero la comida-exigió.
-Tienes que esperar. Aún no está terminada-contesté en un murmullo.
-¿¡ACASO NO SABES QUE CUANDO LLEGO A CASA QUIERO COMER, PUTA?!-chilló levantándose y caminando hacia mí,agarrándome de los pelos y zarandeándome.
El dolor comenzó a hacerse presente por todo mi cuerpo. Resistí el impulso de llorar delante de él mordiéndome el labio y apretando la mandíbula hasta hacerme sangre, mientras el monstruo me golpeaba brutalmente hasta dejarme tirada en el suelo.
Después, como si no llegara con los golpes que anteriormente había recibido, lanzó su pierna haciendo que su pie impactara en mi estómago, mientras yo soltaba un pequeño gemido de dolor.
-Eres una bastarda-siseó mientras me levantaba del suelo por los pelos-. No vales para nada-escupió antes de tirarme contra el suelo de piedra .
Observé como daba media vuelta hasta salir de la cocina, para después escuchar el ruido de la puerta chocando brutalmente mientras se cerraba. Suspiré aliviada al saber que ya se había ido.
Cerré los ojos sufriendo de dolor mientras intentaba tranquilizarme. Necesitaba a Harry en momentos como ese, pero sabía que si lo llamaba no podría aguantar sus ganas de atacar al monstruo, y yo tenía demasiado miedo de que le ocurriese algo a mi amigo y fuese culpa mía.
Abrí los ojos poco después al escuchar de nuevo el ruido de la puerta, pero sabía que no era mi supuesto padre, pues él la habría golpeado y ésta se estaba abriendo lentamente.
Lo ojos me pesaban demasiado como para mantenerlos mas tiempo abiertos, pero quería saber quien era el que había entrado en la casa.
-¿Sam?-escuché la dulce vocecilla de Harry llamándome-¿Samantha? ¿Donde estás?
-Ha...harry-susurré mientras las punzadas de dolor se volvían más fuertes al intentar hablar.
-¡Sam!-gritó él al entrar en la cocina y verme ahí tirada.
Observé intentando mantener mis ojos abiertos como Harry corría hacia mi y se arrodillaba en el suelo a mi lado, pasando sus manos por mi espalda y piernas, levantándome y pegándome contra su pecho.
-Sam, por favor, no cierres los ojos. No te duermas, princesa-murmuraba mientras comenzaba a caminar, seguramente saliendo de la casa, pero era tan difícil mantener los ojos abiertos....y tan fácil cerrarlos y dormir, quizás para siempre....
Lo observé quizás por ultima vez gravando su rostro en mi memoria, sus ojos verdes, sus labios rosados, sus rizos castaños... Después, cerré los ojos dispuesta a dormirme mientras él me suplicaba que los abriese de nuevo, que me quedase con él, pero no pude soportarlo más, y me dejé ir.
-¡SAM! ¡Sam, Sam por favor, no te vallas! ¡No! ¡Abre los ojos! ¡Quédate conmigo! Juro que mataré a ese cabrón como te pase algo..-susurraba frenético-¡No me dejes solo, por favor!
Su voz fue lo último que recuerdo antes de quedarme profundamente dormida. Al menos, me dormí escuchando su dulce voz.
o.o suigue pliss llore
ResponderEliminarhaha pero no llores, no es para tanto. Ahora subiré
Eliminarme llamo aicha debbie de tuenti m encanto llore
ResponderEliminarHola! Me alegro que te gustara, pero no llores por dios
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