Cuando abrí mis ojos de nuevo, la habitación estaba casi completamente a oscuras,y me asusté al ver a alguien pegado a mí,pero sonreí al recordar que era mi hermanito.
Harry estaba a mi lado tumbado, dormido con la boca entreabierta y sus rizos alborotados. Tenía su brazo sobre mi espalda, mientras mi mano estaba justo en su pecho, en su corazón que latía en un ritmo constante, lento y tranquilizador.
Me quedé mirándolo fijamente, memorizando cada mancha y lunar que tenía, grabando su cara en mi memoria para siempre. Cuando observé el reloj de la mesilla,que indicaba las 8 de la noche, me levanté velozmente antes de exclamar un "mierda" demasiado alto que hizo que mi hermanito se despertara.
-¡Sam! ¿¡Pero que ocurre?! ¿¡Qué pasa?!-preguntó asustándose mientras se levantaba de la cama de un salto.
-¡Son las ocho, el monstruo está a punto de llegar!-contesté histérica mientras abrí la puerta de la habitación de Harry, donde anteriormente me había quedado dormida, para después salir corriendo por las escaleras, casi comiéndome el suelo mientras tropezaba.
-¡Sam! ¡Espérame, por favor!- contestó él mientras bajaba las escaleras detrás de mí, mientras intentaba ponerse los zapatos.
Paré velozmente antes de ayudarlo para acabar mas rápido. Después, corrimos hasta la puerta principal, la cual abrí y salté los tres escalones que había en la entrada, corriendo hasta el portal que limitaba el terreno. Al llegar junto a él forcé el cierre, pues no había tiempo de coger la llave, situada dentro de la casa, hasta que se abrió la puerta.
Seguí corriendo hasta la puerta de mi casa, que afortunadamente estaba cerrada, asegurando que el monstruo aun no estaba en casa.
-¡Samantha!-masculló Harry al llegar a mi lado-¿Cuándo aprendiste a correr tanto?-jadeó.
Me reí antes de abrir la puerta de la casa, entrando al salón, donde al lado se encontraba la cocina.
-Joder, ¿¡sabes lo que es despertarse viéndote aterrorizada?! ¡Pensé que te había hecho algo y te ibas!-protestó mientras intentaba controlar su respiración.
-Lo siento-murmuré antes de abrazarlo, sintiendo los latidos de su corazón ahora más acelerados.
-No pasa nada, princesa-contestó respondiendo a mi abrazo-. Pero por favor, no lo hagas más. Me asustaste, ¿vale? Pensé que te perdía de nuevo y la sola idea de vivir sin ti...-susurró mientras sus ojos se volvían más brillantes, estaba a punto de llorar.
-Harru...-murmuré posando mis manos en sus mejillas, limpiando con mis pulgares las primeras lágrimas que se escaparon de sus ojos-. Nunca me voy a ir de tu lado, ¿vale? Nunca. No lo soportaría.
Él me miró intentando sonreír mientras juntaba nuestras frentes.
-Eres demasiado importante en mi vida como para perderte-contestó Harry.
-Y no me vas a perder-susurré; estábamos tan cerca..-yo no quiero alejarme de ti. Entiéndelo-insistí mientras acariciaba su mejilla.
-¿Nunca?-preguntó mientras posaba sus manos sobre las mías.
-Nunca-prometí con una sonrisa.
Harry se acercó más a mi, acortando cada vez mas distancia mientras entrelazaba nuestros dedos, dejando caer nuestras manos juntas.
-Te quiero-susurró.
-Te quiero-murmuré, y sabía que ahora esas dos palabras tenían un significado diferente para mí.
Él cerró los ojos antes de juntar nuestros labios, sellando nuestra promesa. Sus manos bagaron por mi cuerpo antes de posarse en mi cintura, tirando de mí hasta pegarnos completamente.
Sin saber muy bien que hacer, guié mis brazos por su cuello, jugando con sus rizos mientras nuestras bocas bailaban las dos juntas en una perfecta sincronía.
Nuestro beso radiaba amor, cariño y miles de promesas de mantenernos siempre juntos.
Sonreí finalizando nuestro beso, mientras cogía aire de nuevo.
Harry sonrió aún sin abrir los ojos, antes de presionar de nuevo sus labios sobre los míos.
-Eres tan importante para mi...-murmuró contra mis labios.
-Y tú para mí, recuérdalo siempre-contesté antes de besarlo de nuevo.
Harry estaba a mi lado tumbado, dormido con la boca entreabierta y sus rizos alborotados. Tenía su brazo sobre mi espalda, mientras mi mano estaba justo en su pecho, en su corazón que latía en un ritmo constante, lento y tranquilizador.
Me quedé mirándolo fijamente, memorizando cada mancha y lunar que tenía, grabando su cara en mi memoria para siempre. Cuando observé el reloj de la mesilla,que indicaba las 8 de la noche, me levanté velozmente antes de exclamar un "mierda" demasiado alto que hizo que mi hermanito se despertara.
-¡Sam! ¿¡Pero que ocurre?! ¿¡Qué pasa?!-preguntó asustándose mientras se levantaba de la cama de un salto.
-¡Son las ocho, el monstruo está a punto de llegar!-contesté histérica mientras abrí la puerta de la habitación de Harry, donde anteriormente me había quedado dormida, para después salir corriendo por las escaleras, casi comiéndome el suelo mientras tropezaba.
-¡Sam! ¡Espérame, por favor!- contestó él mientras bajaba las escaleras detrás de mí, mientras intentaba ponerse los zapatos.
Paré velozmente antes de ayudarlo para acabar mas rápido. Después, corrimos hasta la puerta principal, la cual abrí y salté los tres escalones que había en la entrada, corriendo hasta el portal que limitaba el terreno. Al llegar junto a él forcé el cierre, pues no había tiempo de coger la llave, situada dentro de la casa, hasta que se abrió la puerta.
Seguí corriendo hasta la puerta de mi casa, que afortunadamente estaba cerrada, asegurando que el monstruo aun no estaba en casa.
-¡Samantha!-masculló Harry al llegar a mi lado-¿Cuándo aprendiste a correr tanto?-jadeó.
Me reí antes de abrir la puerta de la casa, entrando al salón, donde al lado se encontraba la cocina.
-Joder, ¿¡sabes lo que es despertarse viéndote aterrorizada?! ¡Pensé que te había hecho algo y te ibas!-protestó mientras intentaba controlar su respiración.
-Lo siento-murmuré antes de abrazarlo, sintiendo los latidos de su corazón ahora más acelerados.
-No pasa nada, princesa-contestó respondiendo a mi abrazo-. Pero por favor, no lo hagas más. Me asustaste, ¿vale? Pensé que te perdía de nuevo y la sola idea de vivir sin ti...-susurró mientras sus ojos se volvían más brillantes, estaba a punto de llorar.
-Harru...-murmuré posando mis manos en sus mejillas, limpiando con mis pulgares las primeras lágrimas que se escaparon de sus ojos-. Nunca me voy a ir de tu lado, ¿vale? Nunca. No lo soportaría.
Él me miró intentando sonreír mientras juntaba nuestras frentes.
-Eres demasiado importante en mi vida como para perderte-contestó Harry.
-Y no me vas a perder-susurré; estábamos tan cerca..-yo no quiero alejarme de ti. Entiéndelo-insistí mientras acariciaba su mejilla.
-¿Nunca?-preguntó mientras posaba sus manos sobre las mías.
-Nunca-prometí con una sonrisa.
Harry se acercó más a mi, acortando cada vez mas distancia mientras entrelazaba nuestros dedos, dejando caer nuestras manos juntas.
-Te quiero-susurró.
-Te quiero-murmuré, y sabía que ahora esas dos palabras tenían un significado diferente para mí.
Él cerró los ojos antes de juntar nuestros labios, sellando nuestra promesa. Sus manos bagaron por mi cuerpo antes de posarse en mi cintura, tirando de mí hasta pegarnos completamente.
Sin saber muy bien que hacer, guié mis brazos por su cuello, jugando con sus rizos mientras nuestras bocas bailaban las dos juntas en una perfecta sincronía.
Nuestro beso radiaba amor, cariño y miles de promesas de mantenernos siempre juntos.
Sonreí finalizando nuestro beso, mientras cogía aire de nuevo.
Harry sonrió aún sin abrir los ojos, antes de presionar de nuevo sus labios sobre los míos.
-Eres tan importante para mi...-murmuró contra mis labios.
-Y tú para mí, recuérdalo siempre-contesté antes de besarlo de nuevo.
Siempre luciendote con tus capitulos son geniales quizas un poco cirtos pero bueno son perfectos. ¿Vas a subir un capitulo por dia? Muchos bsssss
ResponderEliminarYa, se que son un poco cortos, intentaré hacerlos mas largos. Hhahaha.
ResponderEliminarBueno, no estoy segura de subir un capítulo cada día, es muy complicado, pero lo intentaré.
Gracias por leer.