lunes, 28 de octubre de 2013

Capítulo 4

Había pasado media hora desde que Harry se había ido a su casa, y yo no hacía otra cosa que sonreír, era inevitable. Hoy había descubierto que lo quería, pero no como a un hermano. Él...era distinto, en todos los aspectos.
El nunca me habia criticado, como los demás chicos. Él nunca me había insultado, ni nada parecido.
Sólo con él sentía esa conexion...ese amor tan profundo.
Había estado ahí, como un hermano para mi, pero ahora sabía que lo quería como algo mas que un hermano, como a un novio....mi primer novio.
Harry Edward Styles Cox mi novio...
Quedaba bien, aunque él aún no me lo había pedido. Solo nos habíamos besado....y amaba sus besos, al igual que lo amaba a él.
Era tan perfecto...mi primer beso con el chico al que quería. Sonreí al recordarlo.
Quería estar con Harry para siempre, sin separarnos en nigun momento, solo ser felices los dos juntos por el resto de nuestras vidas.
Levanté mi mano hasta tocar mis labios y sonreí. Definitivamente, quería a Harru como algo más que mi amigo.
Nadie podía arruinar mi felicidad en ese momento. Bueno, en realidad alguien si podia....
-¡MOCOSA!-gritaron al abrirse la puerta, dando el comienzo de mi infierno.

Bajé las escaleras hasta llegar junto al monstruo que estaba sentado en el sofá del salón.
Cuando levantó la vista para verme, sonrió maliciosamente mientras se levantaba y comenzaba a caminar hacia mí mientras yo retrocedía.
-Oh, pequeña puta-siseó comiéndome con los ojos mientras el terror me inundaba-. Pero mira que cuerpo que tienes, y tú lo escondes, pequeña necia. Pero hoy lo aprovecharemos...oh si.
Abrí mucho los ojos al comprender lo que él quería decir y comencé a buscar desesperadamente una salida, pero me encontraba acorralada contra la pared del salón, y la puerta estaba justo detrás de él....estaba sin escapatoria.
-¡Ven aquí, puta!-rugió mientras comenzaba a caminar mas rápido hacia mi.
Seguí retrocediendo hasta chocar con la pared, y maldecí interiormente haberme puesto mi pijama corto.
Consistía en una camiseta de asas que me quedaba pequeña, dejando a la vista parte de mi estómago. Los pantalones eran demasiado cortos y apretados, de un color blanco grisáceo. Se notaba cada curva de mi cuerpo.
-Como bastarda, hija mia que eres, tienes que satisfacerme, en todo. Es tu deber. Y hoy lo vas a hacer, me lo debes. Yo te di la vida.
Llegó frente a mí y juntó mis manos mientras yo forcejeaba, intentando que las soltara, pero el era demasiado fuerte y acabó atándolas con un trozo de tela que había a mi lado.
Comenzó a acariciarme con sus asquerosas manos, recorriendo mi cuerpo.
Cuando quitó mi camiseta, cerré los ojos fuertemente, deseando que solo fuese una horrible pesadilla, pero era demasiado real.
Al abrir los ojos de nuevo, me encontraba tirada en el suelo, rota de dolor, llorando yo sola. El monstruo me había violado...para después marcharse.
Me arrastré lentamente por el suelo hasta alcanzar mi ropa, que la puse lentamente, y me dejé estar ahí, sentada en el suelo, con la espalda pegada a la pared mientras lloraba de nuevo.
Todo estaba en silencio en la casa, a excepción de mis sollozos e hipidos.
Escuché un ruido en la puerta y giré mi cabeza velozmente, aterrada de miedo. Si era el monstruo estaría perdida.
-¿Princesita mía?-dijo la voz de Harry.
No contesté, no podía hablar, solo estar ahí quieta sola.
Cuando entró en el salón y me vio llorando, corrió hacia mi hasta arrodillarse, pero yo comencé a alejarme de él. ¿Como sabia que él no....me haría lo mismo?
-¿Sam?-preguntó extrañado y asustado- ¿Princesa? Contéstame, por favor. Samantha...-susurró.
Volví a alejarme de él gateando por el suelo, las piernas me temblaban y no podía ponerme en pie.
-¿Pero que pasa?-masculló cuando llegué a la otra punta del salón-. Acaso...¿te cansaste de mi?
El silencio fue la única respuesta que recibió, estaba cegada de miedo.
-S...sam...por favor...con...contéstame...-balbuceó mientras comenzaba a llorar, al igual que yo.
-No....no...tu no...El.....mo...monstruo...-susurré encontrando mi voz-. Me....me...
Harry me miró de golpe escaneándose y dándose cuenta de mis manchas en los pantalones, manchas rojas.
-¿Te violó? ¿¡ESE ASQUEROSO TE VIOLÓ?!-gritó poseído por el odio.
Cerré los ojos y levanté mis piernas hasta pegarlas a mi cara, para después rodearlas con mis brazos, muerta de miedo mientras enterraba mi cabeza tras mis rodillas.
-Espera, no, princesa. No te asustes. Yo...lo siento-suplicaba-. No te voy a hacer daño, Sam. Eres mi princesita, ¿vale? No me voy a acercar si tu no quieres, pero no me tengas miedo.
Levanté lentamente la mirada para verlo de rodillas en la otra punta de la habitación mirándome fijamente, suplicándome con los ojos.
-Yo....yo...-tartamudeé, pero comencé a sollozar e hipar.
-¡No!-dijo él-. No, por favor. No llores. ¿Puedo... acercarme?-murmuró.
Lo observé lentamente. Parecía temeroso, con miedo de hacer algo que me molestara. Frágil, dependiendo de mis decisiones. Era Harry....Mi Harru.
Asentí levente mientras él suspiró antes de acercarse lentamente a mi, hasta estar a mi lado, sin tocarme.
Me acerqué mas a él mirándolo a los ojos, suplicándole que no me hiciese daño, que no me tocase. Él asintió y levantó las manos, mientras yo me acurrucaba en el hombro.
Harry dejó caer una de sus manos en su regazo, y la otra sobre mis hombros.
Me estremecí ante el contacto y cerré fuertemente los ojos, intentando no recordar al monstruo.
-Lo siento, lo siento-murmuró rápidamente antes de quitar su mano de mí.
Abrí los ojos para mirarlo, observar como los suyos se humedecían. La primera gota calló y agarré su mano, posándola en mi hombro.
-Solo deja que...me acostumbre-susurré intentando calmarme.
-No puedo creer que ese hombre te haya hecho eso...-respondió.
-¿Por qué...lloras?- pregunté mirándolo.
-Nada, princesa. Solo me da rabia que no lo haya podido evitar. ¡Si me hubiese quedado contigo nada de esto hubiera pasado! ¡Soy idiota! Esto es mi culpa...-dijo, pero su voz sonó rota en la ultima frase mientras él comenzaba a sollozar.
-No es tu culpa...fue el monstruo, no tú. Y en tal caso...mas bien tendría yo la culpa, ¿no crees?-mascullé.
-No, no. Tú no. Tú eres solo la victima de ese desgraciado. Como lo coja, ¡juro que lo mato!-siseó.
-Harru...-susurré haciendo que él me mirase con una minúscula sonrisa.
-Pensé que jamás me llamarías así....-contestó.
Yo sonreí levemente.
- No voy a dejar de llamarte Harru. Eres mi Harru-respondí-. Pero lo que queria decir, antes de que me interrumpieras....es que no quiero que hagas nada, ¿vale? Por favor, solo quédate a mi lado...
-¡Pero eso es injusto! ¡Tiene que pagar por lo que ha hecho!- protestó.
-¿Pagar violencia con mas violencia?-pregunté irónica susurrando.
Él suspiró resignado.
-Sólo y exclusivamente me quedo por tí.
Sonreí antes de contestarle.
-Gracias-murmuré-. Gracias por todo.
-No tienes que darme las gracias, princesa. Estoy aquí para ti, siempre.

4 comentarios:

  1. Me encanta un poco fuerte quizas pero muy bueno, sube pronto bss<3<3

    ResponderEliminar
  2. NO ME LO PUEDO CREER! ESE HOMBRE ES UN H*** DE P***! TODAVIA NO ME LO PUEDO CREER, ESQUE ME DA ASCO NADA MAS DE PENSARLO, PORFVOR SOLO TIENE 13 a*os! Y HARRY SUPER MONO COMO SIEMPRE, LO QUE DEBERIA HACER ES LLEVARSELA A SU CASA Y DENUNCIARLO, SI ESO ES LO QUE TIENE QUE HACER!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Créetelo, cielo. Sí ha pasado. Hahaha. Ya, es un cabr*n.
      Sip, solo 13 y inocentes años (como yo e.e) Harry siempre es un monoso. Bueh, eso es lo que hará, ceo que todos quereis que lo haga.

      Eliminar