lunes, 21 de octubre de 2013

Capítulo 2.

Escuchaba voces a mi alrededor, aunque no podía abrir mis ojos.
-Sam-sollozaba la voz de un chico...¡Harry!-por favor, no te vallas...
Intenté con todas mis fuerzas despertarme para poder abrazarlo, pero mi cuerpo no me obedecía.
-Yo...yo te quiero, ¿sabes?-balbuceaba-. Eres como mi hermanita....no puedes irte, por favor.
No podía moverme, mi cuerpo no respondía a mis órdenes. Esto era insoportable, yo quería poder despertarme, simplemente abrir los ojos para que supiese que estaba bien, viva y a su lado, para que dejase de sollozar y sacara esa sonrisa que tanto me encantaba.
Pero algo me lo impedía, y yo lloraba de rabia e impotencia en mi mente. No podía soportar sentir como Harry sollozaba, él no.
Sentí como alguien agarraba mi mano con fuerza, para después sentir algo frió, seguramente sus labios, que se posaron sobre mi mano haciendo que notara algo líquido, sus lágrimas.
Harry estaba llorando, y saber que yo era la culpable me destrozaba.
-No puedes dejarme solo, por favor. Prometiste acompañarme a un concurso de canto, tú me obligaste a mostrar mi voz, dijiste que seria un cantante famoso, pero no quiero ser famoso si no es a tu lado. Tu tienes que apoyarme en esto. No me puedes hacer esto, por favor. Solo quédate a mi lado y no te vallas. Yo te quiero, hermanita. No quiero que te marches de mi lado.
Él suplicaba mientras yo intentaba con todas mis fuerzas poder despertarme de ese sueño. Hasta que por fin, después de mucho intentarlo, había conseguido abrir levemente mis ojos.
-¿Sa....samantha?-tartamudeó abriendo mucho sus ojos verdes, un poco rojos e hinchados de llorar.
Sonreí, o lo intente, mientras él se levantó de la silla donde anteriormente reposaba a mi lado, saltando de un lado a otro, extendiendo sus brazos, alzando sus puños mientras yo reía. Siguió saltando y riendo durante un tiempo, hasta gritar un "sí".
Cuando se calmó, volvió a sentarse en la silla, agarrando de nuevo mi mano con una sonrisa de ojera a oreja.
-Oh, sam-suspiró- por un momento pensé que te había perdido. Yo...
-Harry...-susurré, mi voz sonó demasiado ronca-. Estoy aquí, ¿vale? Eso es lo más importante.
-Nunca jamás volveré a separarme de tu lado. Mira como estás...-masculló agarrando mi brazo y levantándolo, haciendo que yo soltase un quejido.
-Lo siento, ¡lo siento!-dijo Harry soltando mi brazo de golpe, haciendo que este golpease de nuevo el colchón fuertemente.
-¡Harry!- intenté gritar mientras el dolor pasaba por mi brazo magullado.
-¡Perdona! ¡lo siento!-murmuró él con pánico en su mirada-. Soy un patoso, lo siento mucho-susurró.
Comencé a reír mientras él se preocupaba excesivamente de mi brazo.
-Eres adorablemente patoso-sonreí extendiendo mi otro brazo hasta tocar la punta de su nariz con mi dedo, mientras él hacía un puchero, haciendo que su nariz y su frente se arrugaran y sus labios se juntaran excesivamente en unos morritos de niño pequeño.
-No quiero ser un patoso-contestó enfurruñado, con los brazos cruzados aun con su puchero.
Solté una carcajada mientras veía como él intentaba esconder su sonrisa.
-¡Pero si eres muy mono!-contesté intentando clamar mi risa.
-Ah, ¿que aún por encima ahora soy un mono? ¿cuándo me he convertido en un animal?-preguntó intentando sonar ofendido y fallando estrepitosamente.
-Desde que que lo digo yo-contesté sacándole la lengua mientras él sonreía.
-Al menos pude sacarte una sonrisa-murmuró Harry-¿Como te encuentras?- cuestionó preocupado.
-Estoy bien, Harry-contesté sonriéndole.
-Oye, mientras te traía aquí he notado que estás mucho más delgada-comentó mirándome severamente.
-¿Qué? Si estoy normal-contradecía.
-Sam, tienes que comer.
-Harry, primero tiene que comer el monstruo,luego ya si tal...como yo-susurré.
-Estás muy delgada. Voy a bajar y prepararte algo de comer, ¿si?-dijo antes de levantarse de la silla para irse por la puerta.
-Harry, ¡espera!-grité antes de que se fuese por esa puerta.
-¿Si?-respondió él girándose para verme.
Levanté mis brazos extendiéndolos mientras susurré un "ven aquí", que hizo que Harry caminara de vuelta a mí sonriéndome.
-Tengo una hermanita muy mimosa-comentó mientras se acercaba hasta abrazarme.
-Si, pero quieres a esta hermanita, y aún más a sus mimos-contraataqué.
-Ya, es imposible no quererte-contestó mientras sus brazos se cernían sobre mi cuerpo.
Me aparté a un lado, indicando que se tumbara a mi lado.
-¿Ahora? No, no. Que te puedo aplastar o algo parecido, y no quiero hacerte daño-dijo temeroso.
-Harry....¿por favor?-murmuré poniendo morritos.
-Bueno, vale. Pero si te hago daño me avisas, ¡en cualquier momento!
-Que si, que si-contesté con pesadez-. Ahora ven aquí-añadí.
Él, obedeciendo, se tumbó a mi lado en la cama, quitando sus zapatos antes de entrar en las mantas a mi lado.
-Pero ven, que no muerdo-protesté con una sonrisa al ver lo alejado que se mantenía de mi.
Se acercó lentamente mientras sonreía, hasta acabar justo a mi lado.
Levanté levemente la espalda, haciendo que él pasase su brazo por debajo, hasta posar su mano en mi cadera.
Me acurruqué de lado dejando caer mi cabeza sobre su hombro, viendo como él cerraba los ojos y suspiraba lentamente.
Mi mano paseó por su estómago hasta descansar en la curva de su cuello y hombro.
Mi amigo giró su cabeza y abrió los ojos para verme, antes de acercarse y posar un beso en mi frente,quedándose justo ahí, apoyando su mentón en la cima de mi cabeza mientras yo lo abrazaba por la espalda.
-Te quiero mucho. Lo sabes, ¿verdad?-preguntó sin moverse, con sus brazos sobre mi cintura.
-Lo sé-respondí sonriendo contra su cuello-yo también te quiero, hermanito-añadí dejando un pequeño besos sobre este, antes de cerrar los ojos y aspirar su aroma.
-No se que habría hecho sin ti...- suspiró con tristeza en su voz.
-Harry, estoy aquí,ya te dije que nonos separaremos, al menos que tú te vallas-contesté-. Además, mala hierba nunca muere-bromeé viendo como él esbozaba una sonrisa.
-No quiero irme de tu lado, eres mi hermanita y me encanta cuidarte-murmuró pegándose a mí.
-Eres el mejor hermano del mundo, Harru.
-¿Harru? -preguntó separándose de mi para poder verme a los ojos.
-Claro, es mas cariñoso que Harry- susurré sonriendo.
Él se rió antes de besar la punta de mi nariz y apoyar su cabeza en mi cuello, haciéndome cosquillas con su respiración.
-Gracias por todo, te quiero-mascullé antes de cerrar mis ojos muerta de sueño.
Cuando estaba a punto de dormirme, escuché la voz de Harry, pero estaba demasiado dormida como para entender bien, aunque creía que había dicho "te amo".

6 comentarios:

  1. Esta muy bien aunque yo quiero que se vaya a vivir con harry o algo para que su padre no la pegue mas...
    Sube pronto plisss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Bueno, eso ya se verá, no puedo decir nada, no tiene chiste si te sabes el final, hahaha.
      Espero subir pronto

      Eliminar
  2. Jaja bueno tu eres la escritora tu decides como sigue me gustaria poder comunicarme contigo de alguna manera para que me puedas avisar cuando subes y asi no tengo que estar todo el rato entrando y saliendo bsss espero el proximo tomate tu tiempo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Tienes tuenti? Si tienes, agregame a Ania Horan Payne, en ese tuenti aviso cuando subo, cielo.

      Eliminar
    2. Lo siento no tengo tuenti me denunciaron pero podemos buscar otra manera de comunicarnos

      Eliminar
    3. Buf...twiter? Si es asi soy AniaHoranPayne

      Eliminar